Factores que influyen en la obesidad infantil, más allá de la alimentación

Durante los últimos años, el número de niños, niñas y adolescentes con obesidad infantil en España ha aumentado de manera alarmante. De fet, es tracta d’un dels principals problemes de salut pública a escala internacional, fins al punt que ha estat declarat com l'» “epidemia del siglo XXI”» per l’OMS.

Según los últimos datos disponibles para España del estudio Alimentación, Actividad física, Desarrollo Infantil y Obesidad (ALADINO) de la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), 4 de cada 10 niños tiene exceso de peso: un 23,3% tiene sobrepeso, mientras que un 17,3% padece obesidad.

obesitat infantil_foto1

Pero ¿a qué se deben estas cifras tan elevadas?

Hoy en día, hay diferentes obstáculos que pueden dificultar que los niños, niñas y adolescentes crezcan de forma saludable. Algunos, no tienen acceso a una alimentación adecuada. De vez en cuando no tienen espacio o un tiempo suficiente para jugar o practicar deporte. Otros, no tienen las condiciones ideales para su bienestar emocional o no descansan lo suficiente, ni correctamente.

Y es que, aunque la causa principal de la obesidad es un desequilibrio energético entre las calorías consumidas y las gastadas, su origen es mucho más complejo. Así, en el desarrollo de la obesidad infantil intervienen factores biológicos, psicosociales, de estilo de vida, ambientales y sociodemográficos. Te’ls expliquem amb més detall!

1. Transmisión familiar

La obesidad infantil se transmite en las familias desde los primeros momentos de vida. En este sentido, es más frecuente si los padres padecen obesidad, si la madre gana mucho peso durante el embarazo o padece diabetes gestacional, etc. También influyen algunos factores como el nivel socioeconómico, los hábitos de las familias o su percepción respecto a la obesidad..

2. Estilos de vida

Llevar un estilo de vida poco saludable también está muy relacionado con la obesidad infantil. Pero no solo nos referimos a una alimentación inadecuada, o a unos niveles de actividad física insuficientes. El bienestar emocional de los más pequeños, así como la calidad de su descanso, también juegan un papel muy importante en el desarrollo de esta enfermedad.

obesitat infantil_foto2

La alimentación, la actividad física y el descanso

Como te debes imaginar, los datos en España muestran una relación directa entre el sobrepeso y la obesidad infantil con la inactividad física, el sedentarismo y unos hábitos alimentarios poco saludables, como el consumo insuficiente de fruta y verdura, el consumo elevado de productos procesados y con muchas calorías, alimentos ricos en azúcares, sal y grasas...

Aun así, la evidencia científica nos dice que, a la hora de mantener un peso saludable, también tiene mucha importancia un descanso adecuado. De hecho, los últimos estudios, asocian un mayor riesgo de obesidad a aquellos niños y niñas que no cumplen con las recomendaciones de sueño..

Esto se debe al hecho de que el sueño tiene influencia sobre los mecanismos de recuperación de las células del organismo y es el momento en el que el cuerpo reposa. De esta manera, un descanso correcto hace que los niños y niñas tengan suficiente energía y vitalidad que, a su vez, facilita que jueguen, hagan actividad física y socialicen.

Otros estudios han establecido la relación del sueño con los mecanismos hormonales que regulan la saciedad y el hambre. Dormir pocas horas se asocia a una mayor sensación de hambre.

La importancia del bienestar emocional

Otro punto esencial en el desarrollo de la obesidad infantil es el bienestar emocional.

Por un lado, aquellos niños y niñas que tienen ansiedad, depresión, baja autoestima... tienden a tener conductas de mayor ansiedad ante la comida o a la hora de interactuar y exponerse en el ámbito social. Esto, hace que no jueguen tanto ni realicen actividad física, que aumente el tiempo que se exponen a las pantallas y que descansen peor. En definitiva, aumenta el riesgo de presentar sobrepeso u obesidad.

Y, a la vez, la obesidad durante la infancia y el estigma asociado al exceso de peso puede provocar desequilibrios en el bienestar emocional de los niños y las niñas,como ansiedad, baja autoestima, depresión, insatisfacción corporal y TCA (Trastornos de la Conducta Alimentaria).

3. Factores del entorno que afectan el estilo de vida

El contexto sociocultural y económico, así como los entornos donde crecen los niños también tienen una gran influencia en cuanto al acceso a un estilo de vida saludable.

Por un lado, el sistema alimentario influye en la disponibilidad y el acceso a productos más o menos saludables,así como en las preferencias de los niños y niñas. En España, el consumo de frutas y de verduras, legumbres y productos frescos ha disminuido en las últimas décadas. Por el contrario, ha aumentado el consumo de alimentos procesados, que contienen más azúcares, sal, grasas y que tienen un menor contenido en proteína, fibra y otros nutrientes esenciales.

El El sistema de ocio y deporte, también tiene mucha importancia, ya que determina el acceso de los niños a espacios y rutinas en los que hacer actividad física, así como la práctica de deporte u ocio activo.

Finalmente, el istema sociocultural influyeprincipalmente, en el tiempo y los recursos que los niños y las familias tienen para dedicar a actividades saludables, al descanso y al bienestar.

El uso elevado de las pantallas

La tecnología ocupa un espacio muy importante en la sociedad y tiene cada vez más presencia en la vida cotidiana de los niños y niñas, desde que son bien pequeños. Un estudio reciente, llevado a cabo por UNICEF, relaciona el uso generalizado e intensivo de internet, con un impacto negativo para su salud física (sedentarismo) y también para la salud mental y social.

La contaminación y el cambio climático

De acuerdo con diferentes estudios internacionales, existe una relación entre la contaminación, el tráfico y el ruido con la obesidad infantil. Según explican, la contaminación del aire podría alterar los mecanismos que originan la obesidad. El ruido, en cambio, podría influir en la calidad del descanso y en el aumento de las hormonas que se generan con el estrés, que son dos factores de riesgo.

El equipo de Trèvol Salut nos muestra su punto de vista sobre esta problemática y nos da algunas recomendaciones para que los más pequeños crezcan saludables:

  1. Es muy importante dar un buen ejemplo a los niños. Los niños están muy influenciados por lo que ven en casa, en la escuela, en las redes sociales... Así pues, hemos de intentar llevar un estilo de vida saludable que les ayude a crecer con unos buenos hábitos.. Igualmente, es importante tener en cuenta la parte emocional, para evitar que los niños tengan dependencia de la comida. Hay que ver los alimentos como energía y no como un premio o una recompensa.
  2. Hay que hacer que la actividad física forme parte del día a día de los niños. Por ejemplo, se pueden cambiar algunos desplazamientos en coche por trayectos a pie o en bici, ir por las escaleras en vez de coger el ascensor, etc.
  3. Es necesario que los padres vean el problema que supone el uso elevado de pantallas y el sedentarismo para los niños. Sería recomendable limitar su uso e incentivar que los niños hagan otras actividades que impliquen ejercicio físico.

Y si necesitas ideas para los desayunos o meriendas de tus hijos, no te pierdas este artículo. ¡Encontrarás 4 recetas muy sencillas, rápidas y nutritivas para llevar al colegio!

foto elena masana
Elena Masana Solé
Nutricionista en  |  + posts

Soy graduada en Nutrición Humana y Dietética especializada con Nutrición Deportiva. Trabajo como nutricionista en el gimnasio Trèvol Lleida, donde ayudo las personas a mejorar su salud y rendimiento mediante una alimentación equilibrada.

Disfruto mucho del deporte y la manera como la nutrición puede influir directamente en los resultados y el bienestar físico de las personas.