Por qué no deberías compensar las calorías navideñas con ejercicio o restricciones alimentarias

Nadal ya casi está aquí y llegan las comidas contundentes y las sobremesas infinitas. Las celebraciones y las reuniones de estos días hacen que, inevitablemente, ingiramos más calorías de las habituales y optemos por alimentos menos nutritivos.

Y con tantos compromisos a la vista, es normal que nos preocupe un poco el no poder mantener nuestros hábitos saludables y ganar un poco de peso.

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Si crees que compensar las calorías de Navidad haciendo largas sesiones en el gimnasio o que saltarte alguna comida son la mejor solución, ¡continúa leyendo! Te explicamos por qué no es tan buena idea y cuál sería un enfoque más saludable y equilibrado.

Olvídate de compensar calorías y disfruta con moderación

Las cenas y comidas con familia y amigos no deberían generarnos ansiedad, ni deberíamos intentar contrarrestar los excesos de las fiestas con más ejercicio o con restricciones alimentarias.

Es evidente que, durante Navidad, nuestra rutina y nuestro estilo de vida cambia y seguramente nos pasaremos un poco con la comida. Y no pasa nada. Nuestro bienestar social bienestar social tiene mucha importancia en nuestra salud general y también lo hemos de cuidar.

Por este motivo, deberíamos encontrar una estrategia que nos permita disfrutar, sin dejar de lado nuestros objetivos de salud.

Son días de celebración, así que permite comer aquel trozo de turrón o aquel polvorón que tanto te gusta. Eso sí, intenta priorizar los alimentos más saludables, aumenta el consumo de fruta y verdura en el resto de las comidas y retoma tus hábitos los días siguientes.

Además, recuerda que no estás obligado a probar todo lo que hay en la mesa y disfruta de cada bocado con consciencia. Tampoco te olvides de hidratarte correctamente, sobre todo si consumes alcohol.

La importancia del ejercicio físico regular

La actividad física regular contribuye a un estilo de vida saludable, mejora el bienestar general y reduce el riesgo de enfermedades, ofreciendo muchos beneficios a largo plazo. Así, no hemos de ver el ejercicio como una herramienta para compensar las calorías de más que ingerimos, sino como una parte esencial de una buena salud.

En este sentido, es importante no dejar de lado el ejercicio físico durante las fiestas, aunque no podamos dedicarle el mismo tiempo que el resto del año, y retomar la rutina habitual, sin aumentar la intensidad de los entrenamientos.

Dejar de hacer ejercicio y comer de manera desequilibrada durante Navidad, para después compensarlo con largas sesiones de cardio en el gimnasio no es la mejor idea. Seguramente, solo conseguiremos acabar fatigados y frustrados (y quemaremos una parte muy pequeña de las calorías consumidas).

Efectos de una mala alimentación en la salud

Si bien acabamos de hablar de la importancia del ejercicio físico, este no compensa algunos de los efectos que provoca una alimentación deficiente.

Está demostrado que el consumo de ultra procesados se asocia con problemas de salud como el sobrepeso, obesidad, diabetes tipo 2, cáncer, enfermedades cardiovasculares... Por tanto, es importante reducir el consumo de este tipo de alimentos y escoger aquellos que sean de mayor calidad.

En este sentido, se recomienda priorizar alimentos como verduras, hortalizas, frutas, legumbres, huevos, carnes y pescados no procesados, cereales integrales y grasas saludables, como el aceite de oliva virgen extra, utilizado en crudo y no frito.

Además, se ha visto que las personas que tienen unos altos niveles de actividad física y llevan una dieta de calidad, tienen un riesgo de mortalidad inferior a los que llevan una mala alimentación y hacen poca actividad física.

Elena Massana, nutricionista de Trèvol, nos trae una receta saludable para incluir en nuestros menús navideños.

No te sientas culpable

Como decíamos, es importante encontrar un equilibrio que nos permita disfrutar sin sentirnos culpables.

Intentar compensar las calorías de Navidad con ejercicio o ayuno nos puede acabar perjudicando y llevarnos a sentimientos de culpa y frustración, que afecten nuestra salud física y mental.

Por ejemplo, saltarse comidas durante las fiestas para compensar las calorías consumidas, puede hacer que lleguemos a las siguientes comidas con más hambre y más ansiedad y que acabemos comiendo de forma menos consciente y moderada.

Como ves, la idea de compensar las calorías de Navidad con ejercicio y restricciones alimentarias puede ser más perjudicial que beneficiosa. En su lugar, es mejor optar por una perspectiva de equilibrio y disfrute, entendiendo el ejercicio como parte de una vida sana y no como una herramienta de compensación. ¡Por unas fiestas equilibradas!

Y si quieres más ideas para disfrutar de una Navidad saludable, ¡no te pierdas los retos y sorpresas diarias que encontrarás en nuestras redes sociales!

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Elena Masana Solé
Nutricionista en  |  + posts

Soy graduada en Nutrición Humana y Dietética especializada con Nutrición Deportiva. Trabajo como nutricionista en el gimnasio Trèvol Lleida, donde ayudo las personas a mejorar su salud y rendimiento mediante una alimentación equilibrada.

Disfruto mucho del deporte y la manera como la nutrición puede influir directamente en los resultados y el bienestar físico de las personas.