¿Buscas una manera refrescante y efectiva de mantener tu cuerpo en movimiento? El ejercicio en el agua tiene numerosos beneficios para la salud, tanto física como mental. En este artículo nos sumergiremos en algunas de las razones para empezar a hacer actividad física dentro del agua.
4 razones para hacer ejercicio en el agua
1. Reducción del estrés en articulaciones, huesos y músculos
¡Di adiós al impacto! Dentro del agua, el peso corporal se reduce hasta un 90%,gracias a la flotabilidad que pueden tener los cuerpos en este medio. Esto, se traduce en un menor impacto en las articulaciones y menos estrés en huesos y músculos. Por lo tanto, puede ser una opción muy interesante para aquellas personas que tienen más dificultades para desplazar su propio peso corporal. También es perfecto para personas con una condición física muy baja o que se están recuperando de alguna lesión.
Prueba hacer "caminatas acuáticas" por la piscina. Camina de puntillas o haciendo sprints breves para aumentar la intensidad de la actividad, sin incrementar demasiado el impacto.
2. Aumento de las calorías consumidas
Además de ser refrescante, ¡el ejercicio en el agua también es un gran aliado a la hora de quemar calorías! Seguro que has notado que te cuesta más avanzar cuando caminas dentro de la piscina, ¿verdad? Esto se debe al hecho de que el agua proporciona una resistencia, conocida como resistencia hidrodinámica, que se opone al desplazamiento del cuerpo. Esta fuerza depende de tres variables: las características del agua, la superficie del cuerpo que se encuentra dentro del agua y la velocidad de desplazamiento. La primera variable no la podemos modificar, pero sí que podemos, en cambio, cambiar las otras dos para hacer que los ejercicios sean más o menos desafiantes.

De esta manera, hacer ejercicios intentando desplazar una gran cantidad de agua y a mucha velocidad, ofrecerá mucha resistencia y, por lo tanto, supondrá una mayor demanda muscular y energética. Por ejemplo, si abrimos y cerramos los brazos por delante de nuestro cuerpo, será más exigente si tenemos las palmas de las manos enfrentadas que no si lo hacemos con las palmas mirando hacia el suelo.
Una actividad que permite una gran despensa energética es correr dentro del agua, como si estuvieras sobre tierra firme. Y si lo haces dentro de una piscina donde no hagas pie, aún mejor, ya que tendrás que aumentar la frecuencia de los movimientos para mantenerte flotando.
3. Aumento de la fuerza muscular
¿Quieres fortalecer los músculos? La resistencia del agua requiere más esfuerzo muscular, así que, nadar (si sabemos) o una buena selección de ejercicios, nos permitirá fortalecer los músculos de todo el cuerpo.
Por ejemplo, para trabajar la musculatura de la parte superior de nuestro cuerpo, podemos hacer este ejercicio: abrir y cerrar los brazos, delante y detrás de nuestro tronco, con las palmas de las manos enfrentadas. De esta manera, cuando juntamos las manos delante del tronco, trabajaremos la musculatura anterior (pectorales, deltoides anterior, bíceps...), mientras que, en juntar las manos por detrás del tronco, dirigiremos el trabajo hacia la musculatura de la parte posterior (dorsales, deltoides posterior, tríceps...).

Por otro lado, podemos trabajar las piernas con ejercicios de desplazamientos en el agua con uno o dos soportes, haciendo pequeños saltos en diferentes direcciones, haciendo "skippings" o, simplemente, juntando y separando las piernas.
4. Combinación de diversión, entrenamiento y confort:
¿Quién dice que el ejercicio no puede ser relajante? La sensación de estar dentro del agua suele ser agradable. El movimiento del agua produce un efecto "masaje" sobre nuestro cuerpo que nos ayuda a relajarnos. Además, como nuestro cuerpo ofrece menos resistencia dentro del agua, nos podemos poner en posiciones que facilitan el retorno venoso, como, por ejemplo, boca arriba. También, si el agua se encuentra a una temperatura adecuada, facilita la disipación de calor de nuestro cuerpo. Todo ello, nos permite disfrutar de la actividad física mientras nos mantenemos cómodos y frescos.
Finalmente, la posibilidad de incluir música y trabajar con diferentes elementos como churros, flotadores, palas, aletas, etc. Ayudan a que el ejercicio en el agua sea variado y divertido.
Y si aún no te hemos convencido, Clara, fisioterapeuta del equipo de Trèvol SalutTrèvol Salut, profundiza un poco más en las ventajas que podemos obtener si hacemos ejercicio en el agua.
En resumen, el ejercicio en el agua es una opción perfecta para personas de todas las edades y de todos los niveles de acondicionamiento físico.¡Sumérgete y aprovecha todos los beneficios del ejercicio acuático, mientras te refrescas y combates el calor!
Compartimos contigo el testimonio de Mercè, que nos explica como el ejercicio en el agua la ayudó a volver a caminar sin dolor y a disfrutar de la actividad física.

Miriam Cuesta Marcano
Me licencié en Educación Física al INEF Lleida y desde entonces siempre he sido vinculada en diferentes ámbitos en el mundo del gimnasios y el fitness. Me apasiona poder generar experiencias positivas de entrenamiento a mis alumnos, ayudarlos a que se muevan de manera consciente y ver como progresan día a día para sentirse mejor.
Me gusta mucho transmitir mi experiencia a los jóvenes que se inicien en el mundo profesional del fitness para que hagan de su vocación, su profesión.
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