Cómo el ejercicio puede mejorar la salud mental y reducir el estrés: Estrategias para seguir motivado y fijar hábitos saludables

Al empezar septiembre, muchos nos fijamos nuevos objetivos para mantenernos activos, pero a medida que avanza la rutina, la motivación puede disminuir. Esto no significa que tengas que renunciar. El ejercicio no solo tiene beneficios físicos, sino también un gran impacto en la salud mental. A través de este artículo, exploraremos cómo la actividad física puede ayudar a reducir el estrés, mejorar el bienestar emocional y ofreceremos estrategias para mantener la motivación y fijar hábitos saludables.

1. El ejercicio como herramienta para mejorar la salud mental

Liberación de endorfinas: Cuando practicamos actividad física regular, el cerebro libera endorfinas, unas sustancias que actúan como analgésicos naturales. Estas mejoran el estado de ánimo, proporcionando una sensación de calma y bienestar después de cada sesión. Esto ayuda a reducir el estrés y la ansiedad acumulados.

Reducción de cortisol: El ejercicio disminuye los niveles de cortisol, conocida como la hormona del estrés, que es un factor clave en el alivio de la tensión física y mental. Además, ayuda a mejorar la calidad del sueño, otro factor importante para combatir el estrés.

2. Estrategias para mantener la motivación

Mantener la motivación es uno de los mayores retos para muchas personas. A continuación, presentamos algunas estrategias para mantenerse activo y motivado a largo plazo:

  • Fíjate objetivos realistas: Establecer metas alcanzables, como caminar 30 minutos al día, es fundamental para no frustrarse y abandonar. Conseguir pequeñas metas genera un sentimiento de éxito que mantiene la motivación viva.
  • Crea un calendario de actividad: Planificar las sesiones de entrenamiento como parte de tu rutina es clave. Puedes utilizar aplicaciones de fitness o un calendario físico para hacer un seguimiento de tus entrenamientos.
  • Disfruta de lo que haces: Encuentra una actividad que realmente disfrutes, como correr, hacer yoga o practicar deportes de equipo. Cuando la actividad física es divertida, se convierte en un hábito más fácil de mantener.
  • Busca apoyo social: Entrenar con amigos o unirse a grupos deportivos es una manera de mantener la constancia y la motivación. El apoyo social es clave para crear hábitos saludables duraderos.

3. Haz el ejercicio parte de tu rutina diaria

Además de entrenar en el gimnasio o practicar deporte, hay maneras sencillas de integrar movimiento a lo largo del día:

  • Aprovecha los desplazamientos: Camina o ve en bicicleta siempre que puedas. Si utilizas transporte público, bájate una parada antes y haz el resto del camino a pie. Estos pequeños cambios marcan una gran diferencia.
  • Escaleras en lugar de ascensores: Opta por las escaleras en lugar del ascensor. Cada vez que lo hagas estarás contribuyendo a tu salud física.
  • Pausas activas: Si trabajas sentado, programa pausas para levantarte, estirarte o caminar un poco cada hora. Esto no solo te ayuda físicamente, sino que también mejora tu concentración y rendimiento.
Optar por las escaleras en lugar del ascensor ayuda a sumar tiempo de actividad física a tu día.

4. Conclusiones

El ejercicio regular ofrece numerosos beneficios para la salud mental y física. Reduce el estrés, mejora el estado de ánimo y aumenta la confianza. Para disfrutar de estos beneficios, es esencial integrar la actividad física en tu rutina diaria y mantenerte constante.

Cristina Torrelles Nadal
Professora-Investigadora Universitaria en  |  + posts

Hola, sóc la Cristina Torrelles Nadal, professora de l'INEFC, apassionada de l’esport des de ben petita, he estat semiprofessional en el món del bàsquet i des de fa 10 anys una enamorada del Crossfit.

Inquieta i curiosa per saber més de les coses i sobretot en com podem millorar i incrementar la nostra mentalitat i desenvolupar la millor versió de cada un/a de nosaltres.